miércoles, 3 de abril de 2019

El precio de la alegría

Quisiera comenzar este texto, carta a mi misma, nueva entrada o como quieran llamarlo con una reflexión sobre algo que deberíamos preguntarnos casi todos los días. Y pues, dice así:
¿Cuánto te cuesta la alegría?
La gente de la región caribe colombiana puede pensar que se trata de uno de esos manjares que venden cerca a las playas, eso no cuesta más de $3000 (digo yo acá) pero no, en realidad se trata de la alegría como emoción, aquello que hace parte de nosotros, algunas veces se muestra y otras está oculta, dejando que su amiga la tristeza se  aparezca un rato por ahí. Bueno, siguiendo con el cuento de la alegría, y el precio que tiene, quisiera también pensar en lo que hacemos para conseguirla, puede sonar tonto, infantil, pero para mi está en cualquier cosa, los pequeños detalles me llenan más que las grandes cosas, y no es que éstas no me gusten, sino que ajá. Como este escrito es serio, no puedo dejarlo así, terminaré con algo como: las cosas grandes me simpatizan, pero en la simplicidad de las cosas encuentro la felicidad.

Los miedos de enero

A veces tengo miedo...
Sí, a veces tengo miedo de querer intensamente de nuevo, de estar locamente enamorada, estar en esa etapa en la qué haces mil locuras por amor, esa donde sientes que vuelas y vives en un universo “perfecto”. 
A veces, solo a veces (demasiadas veces) tengo miedo de sentir mucho amor por alguien, de estar de nuevo con el corazón en la mano, vulnerable ante el amor. Me conozco, en estos últimos años he aprendido a reconocer el tipo de chica que soy cuando está enamorada, y si, soy la chica que demostrará lo que siente de mil maneras, porque eso de no demostrar o fingir que no siento para no ahuyentar a “mi chico” no se hizo para mi, creo que estaba haciendo una fila totalmente diferente porque voy a querer demostrarle a la persona que esté conmigo lo especial que es para mi, ignoraré el manual para enamorar en el siglo XXI, no podré ocultar mis sentimientos porque se notarán incluso a kilómetros. Tendré en mi cabeza muchas ideas para sorprender a mi pareja, detalles cursis, apasionados, aventureros, todas las locuras inventadas y las que inventaremos juntos. Y cuando sienta que se me agotan las ideas recurriré a Pinterest o tumblr para inspirarme. No le tendré miedo a escribir cosas sobre él y lo que me hace sentir.

Rincones del corazón

He conocido muchos ojos parecidos al cielo, 
también he tocado muchos lugares similares al infierno, 
tuve la fortuna de perderme en mi miedos, 
encontrarme entre mil quinientas canciones y libros de amor.
Y como por arte de magia, sin buscarte, te encontré hecho a la medida de cada sueño y de cada lunar de mi piel.