domingo, 6 de julio de 2014

Aquella madrugada

...Debí haber nacido en 1400 o 1700, fueron los primeros números que se me vinieron a la cabeza, o porque pensé en las mujeres de la realeza vestidas con lujosos trajes, las “indias” semidesnudas de la época de la conquista en América o la canción de Mozart que suena mientras escribo esto. Lo siento, no es Mozart, es un vídeo de música instrumental “para estudiar” que encontré en YouTube, y pues para que sonara interesante debía mencionar Mozart, así al comenzar a leer esto ustedes quizás se sientan identificados porque escuchan Mozart o porque también han fingido haberlo hecho para sonar interesante como yo, y juega en eco ese yo, yo, yo, yo, pensando también si los signos de puntuación que YO escribo están correctos y también en que YO debería estar durmiendo, pensando en la inmortalidad del cangrejo o cómo rayos en una madrugada YO me la “estoy tirando” de escritora. Se me vino a la mente una pregunta (esto se pone bueno en mi mente), ¿Ustedes también se las “han tirado de escritores a media noche”? Si la respuesta es afirmativa es porque usted tiene problemas de  insomnio o usted es como YO que canaliza los “problemas” (palabra que no existe en el diccionario de los papás, abuelos, tíos, profesores y toda la comunidad de adultos, porque ellos han comprobado científicamente lo siguiente: “Ningún pelao de 20 años tiene problemas ni sufre de dolores, cuando yo era joven no sufría de eso”) en un intento de escrito coherente a la una de la madrugada. Puedo asegurar que también tengo problemas de cohesión y coordinación, pero ¡qué carajos importa! Es mi intento de un escrito decente a “altas horas de la noche” (Cite aquí el nombre de un ADULTO RESPONSABLE, usted no cuenta)… Y bueno sí, íbamos con lo de la palabra “problema”, al decir esto me puse como los trágicos de Facebook que publican en su estado los más grandes “mensajes cortavenas de la historia”. Pero en realidad no tengo problemas, sólo que como ustedes en algún momento de la vida, hoy YO estoy un poco reflexiva, sin trago y trasnochando
porque sí… Surge otra pregunta, ¿Por qué trasnochamos cuando no tenemos que hacerlo? Esa respuesta tiene nombre, apellido y  registro civil; tiene nombre, pero no tiene apellido; tiene nombre, apellido, Facebook, Twitter, WhatsApp, Instagram pero lo/la tengo bloqueado/a ; tiene nombre y apellido, pero está en el cielo; tiene nombre y apellido pero está lejos o quizás todas las anteriores con el nombre y apellido del profesor de la materia que nos “jode la vida”, y bueno en el caso de los que piensan en el fútbol 24/7, se llama MUNDIAL DE LA FIFA EN BRASIL. Y si no es ninguna de las anteriores, es puro y físico desparche el suyo. Así como el mío, bueno mi “pseudo- insomnio” no lleva el nombre de mi novio, él ya está dormido, nos despedimos y nos dijimos las “cosas cursis” (otro tema de controversia, en mi mente lo apunto como importante)pero no es el nombre y apellido de esta madrugada, le ganó el señor “desparche” y “reflexiones y dudas existenciales de madrugada”, estos dos le pueden atacar la vida cualquier de cualquier mes y año, pero después no se queje en cualquiera de las redes sociales que no pudo dormir “bien”. Pero volvamos a lo importante, pensemos en los trasnochos con “nombre y apellido”, porque si usted es del 90% de los jóvenes – adultos jóvenes ( los cachacos les dicen catanos) que se queda hasta “altas horas de la madrugada” hablando con alguien por WhatsApp es por puro love (amor en español), y no necesariamente tiene que ser la super traga, esto va para los que tengan novio/a y sean celoso/a, a veces las mujeres(hablo por mi género) nos quedamos hasta muy tarde hablando con esa amiga que se fue de rumba y se encontró con “Sutanito y Sutanita” (no sé si es con S o con Z, no estoy utilizando autocorrector ni diccionario, es la 1:32, entiendan) o porque la dejó el tipillo ese, que después es el lindo, hablan muy seguido de la muchacha en común que les cae mal, y sigue, seguirá y seguirá “en línea” con su AMIGA porque el chisme es bueno y mañana “no van a tener tiempo”. Por otro lado el género masculino se queda por razones estandarizadas y que no necesitan mucha explicación: trago, conquista y “hablan con una amiga”. Para esta última opción pueden quitarle las comillas en situaciones particulares, de una puedo dar testimonio, tengo un gran amigo (al cual dejé hablando solo, lo siento Adri) con el que debatimos porqué las mujeres somos tan pero tan tercas e inmaduras, y le cuento como hasta las 3 de la mañana como me enamoré de mi novio, la paciencia extrema que ha tenido desde que nos conocimos, intentos de composiciones (él manda notas de voz con versos para alguien, afortunada la muchacha) y yo envío escritos como este, que seguramente él va leer antes que ustedes...

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