Quédate un segundo más.
Quédate los sábados por la noche, tomemos una copa de vino o un par de margaritas, volvamos a casa, desarreglemos la cama, hagamos el amor.
Quédate los domingos por la mañana, ayúdame a ordenar la cama, acompáñame en mi larga jornada de no querer hacer nada, pidamos domicilio y abusemos de Netflix.
Quédate de lunes a viernes, incursiona con éxito en mi rutina, despiértame a besos, escucha mis quejas sobre lo largo y pesado de la jornada laboral, quédate, no pido más.
Quédate cuando tenga frío, necesitaré abrazos cálidos.
Quédate en silencio cuando no quieras hablarme y sólo recibir mis besos.
Quédate en mis sueños.
Quédate en mis canciones.
Quédate en mi cielo.
Quédate en mis ojos cuando te vuelvo a ver.
Quédate en el tiempo.
Quédate una y otra vez...
Quédate por ti, por mi, por nosotros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario